on April 4, 1968, while standing on the balcony of a motel in Memphis, Tennessee.
Durante años, su trabajo fue ampliamente reconocido por su destreza no solo para defender temas indígenas y agrarios, sino también en el ámbito constitucional, donde tiene una maestría y ha asesorado a organismos internacionales como la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas.Aguilar trabajó en favor de las reformas constitucionales que se lograron tras el levantamiento armado zapatista de 1994 en Chiapas, que reconoció derechos básicos para la población indígena como la conservación de su lengua y su cultura, elegir a sus autoridades o mejoras en salud y educación.
No solo eso, consideró que esos cambios no eran suficientes y lideró junto a otros abogados — como López Bárcenas— cientos de controversias constitucionales con el argumento de que las reformas no contemplaban derechos reconocidos por México en tratados internacionales. La Suprema Corte resolvió entonces con cinco palabras, recuerda el académico: “No tienen competencia para reclamar”.Robles, su antigua compañera, confía ahora en que lleve ese ímpetu al alto tribunal. “Para muchos... es una esperanza”, afirmó. “Va a ser un ejemplo para las generaciones actuales y futuras”.Tras colaborar en varios puestos del gobierno de Oaxaca, Aguilar se sumó a la ola de activistas que respaldaron el proyecto de cambio de la administración de López Obrador, la llamada “Cuarta Transformación”, que a mediados de su mandato comenzó a ser cada vez más cuestionada por intelectuales y académicos que la habían apoyado, entre otras cosas, por las críticas del ahora expresidente a muchos movimientos sociales o problemas de falta de transparencia y militarización del país.
Desde el principio del gobierno, Aguilar se incorporó al gubernamental Instituto de Pueblos Indígenas y desde ahí tuvo una de sus actuaciones más controvertidas: promover consultas populares —cuestionadas incluso por la ONU— que avalaron megaproyectos estrella de López Obrador, de gran impacto ambiental y enormes costos, como el, el segundo aeropuerto de Ciudad de México —construido y gestionado por militares— y el tren interoceánico del sur del país.
Romel González Díaz, miembro del Consejo indígena de Xpujil, en la península de Yucatán, por donde pasa el Tren Maya, recuerda que Aguilar fue uno de los funcionarios que llegó a su pueblo, pero en lugar de explicar a fondo el proyecto con sus pros y contras, dijo que ofreció pocos datos y minimizó cualquier impacto negativo. Años después, el gobierno de Sheinbaum reconoció parte de los problemas generados por esa obra.
En 2024 se aprobó una nueva reforma constitucional propuesta por López Obrador y en la que trabajó Aguilar. Tenía avances en algunos temas, como el reconocimiento a la comunidad afromexicana, pero no abordó derechos territoriales y de representación política por los que Aguilar había luchado años atrás.Tuesday’s report showed that the
— a sign of confidence in their prospects — fell, while layoffs ticked higher. And in another sign the job market has cooled from the hiring boom of 2021-2023, the Labor Department reported one job every unemployed person. As recently as December 2022, there were two vacancies for every jobless American.The Labor Department’s more comprehensive monthly employment report comes out Friday, with analysts expecting that U.S. employers added a slim 130,000 jobs in May,
The government has estimated that the U.S.annual pace in the first quarter of 2025, a slight upgrade from its first estimate. Growth was slowed by a surge in imports as companies in the U.S. tried to bring in foreign goods before Trump’s